La contienda más importante del fútbol europeo. El balompié continental en estado de paroxismo. Cualquier futbolista sueña con disputar una final de la Champions League. Algunos dedican toda su carrera a lograrlo, pero su vislumbre onírico no se materializa. Otros, en cambio, aterrizan en esta glamurosa cita con una edad muy corta. Es el caso de Trent Alexander-Arnold (19) o Marco Asensio (22).

 

Alexander-Arnold celebra un gol con la camiseta del Liverpool / Liverpool FC

 

El inglés sueña con levantar la orejona con tan solo 19 años. Su ascensión ha sido meteórica. Ha irrumpido esta misma temporada y figura en la nómina de jugadores que representarán a Inglaterra en el Mundial de este verano. Es oriundo de Liverpool y representa todos los valores del club ‘red’. Salah es el ídolo futbolístico de la ciudad -de la parte roja, al menos- pero él es el jugador más querido por la afición.

 

Su papel hoy se presume como vital. Su actuación en la Champions ante el City, cuando secó a Sané, es su principal argumento. Pero el contexto con el que se encontrará en la final será diametralmente distinto. Cristiano Ronaldo partirá desde la izquierda, pero no jugará pegado al flanco como lo hizo el alemán. De esta forma, Arnold no tendrá un hombre al que fijar y encimar constantemente. El principal peligro que tendrá que mitigar será las internadas de Marcelo. Todo el espacio que libera el portugués lo ocupa el lateral del Madrid, que se proyecta reiteradamente en la parcela ofensiva. El encontronazo con Sané fue un duelo físico. El de esta noche, será un duelo intelectual. Una oportunidad para demostrar que domina todos los registros defensivos.

 

Asensio quiere levantar su segunda Champions League / Sky Sports

 

Otra amenaza con la que tendrá que lidiar en la finalísima europea será la de Marco Asensio. El mallorquín se postula como el principal revulsivo en el esquema de Zinedine Zidane. Partido tras partido se ha ganado el derecho a convertirse en el duodécimo hombre del Real Madrid. La frescura que aporta al equipo en la segunda parte es clave en los planes del técnico francés. Su capacidad técnica y su facilidad para romper líneas- ya sea con conducción o leyendo los espacios- desconcierta a los rivales. Tras una hora de juego con unas dinámicas establecidas, la entrada de Asensio supone la rotura de todas ellas. En la edición precedente de la Champions, el joven jugador blanco ya fue indispensable en la consecución del título. Alzó su primera orejona. Esta noche puede alzar la segunda. Y el Real Madrid, la trigésima.

 

Fotografía de portada: Sportball