El Palacio Presidencial del Kremlin dictó sentencia en las vísperas de Navidad. Personalidades tan variopintas como Putin, Maradona, Puyol o Lineker coincidieron bajo un mismo techo para dictaminar las suertes de 32 naciones. Pese a que los confines septentrionales de Europa no son un paraíso turístico por antonomasia, este verano acapararán la atención de todos los turistas del “planeta fútbol”.

 

Rusia se convertirá en el escaparate más grande del mundo. Los clubes de más enjundia observaran atentos desde el otro lado del diáfano cristal. Los jóvenes encantadores del esférico se disponen a lisonjearlos con los sonidos más placenteros del balompié: el del tanto por la escuadra, el del desborde por la banda, el de la finta en tres cuartos de campo. Rusos, saudíes, egipcios y uruguayos están preparados para mostrar su talento en el grupo A.

 

Aleksandr Golovin: el niño prodigio de Cherchesov

El joven jugador del CSKA Moscou es un tipo especial. Con tan solo 21 años se ha convertido en una pieza esencial en el engranaje del conjunto moscovita y ha conquistado el corazón de un hombre duro, Stanislav Cherchesov. El seleccionador soviético tiende a recelar de los más jóvenes y se rodea de futbolistas curtidos en mil batallas. Son “los hombres de Cherchesov”, como dijo acertadamente el periodista Toni Padilla.

 

Entre tanto soldado dispuesto a entregar piel y alma por la causa, Golovin ha decidido entregar su fútbol. Su paso por el fútbol sala le ha otorgado una técnica refinada que le convierte en un jugador totalmente distinto dentro del esquema ruso. Desde la irrupción de Andrei Arshavin, ningún futbolista parecía destinado a tener un papel tan importante en la selección. En la Euro U-17 de 2013, tomó los mandos del combinado soviético y la condujo hasta el triunfo. Ahora, todo el país se encomienda a él.

 

Algunos clubes como el Arsenal ya se han interesado en Golovin / Getty Images

Ramadán Sobhi: en busca del “Oro del Coraje”

En el Antiguo Egipto, los soldados de infantería tenían el deber de proteger el Faraón. Cada soldado debía luchar por su “buen nombre”, es decir, por su reputación. Si mostraba valentía y pundonor en el campo de combate se le otorgaba el “Oro del Coraje”, una condecoración que probaba su valor como militar. No existía mayor honor que ser considerado un gran combatiente por el Faraón.

 

El actual Faraón es Mohamed Salah. Ha extendido su cortijo por todo Europa y ahora busca establecer un reinado mundial. Sobhi no es ni tan enérgico, ni tan disciplinado, ni tan efectivo como Salah. Sin ambages: Sobhi no tiene ni mucho menos el nivel de su compatriota. Pero, precisamente, tiene en él un ejemplo a seguir. Mo ha explotado esta temporada en Anfield, al ritmo de los Beatles, y Sobhi tiene la oportunidad de hacerlo este verano, al ritmo de Salah. A fecha de hoy, en Egipto, no hay mayor honor que ser considerado un gran futbolista por el nuevo Faraón del balón.

 

Sobhi no ha tenido su mejor temporada en el Stoke City, pero espera enmendarlo en Rusia. / thinkmarketingmagazine.com

 

José María Giménez: criado en el ‘Cholismo’

Es probable que, en América Latina, sea impopular afirmar que la doctrina del Cholo Simeone y los valores futbolísticos de Uruguay tienen muchos puntos en común. Intensidad, orgullo, amor por los colores y entrega al colectivo. Unos principios que comparten el argentino y los “charrúas” y que se personifican en Giménez. El central del Atlético de Madrid encarna todo lo que se espera de un futbolista colchonero y uruguayo.

 

Llega a la cita mundialista con una gran responsabilidad sobre sus hombros. Pese a tener solo 23 años ha batallado –este es el verbo preciso- en contiendas libradas en grandes escenarios. Por este motivo, parece destinado a capitanear de forma fáctica el barco celeste, codo con codo junto a Diego Godín. Giménez lidera una nueva generación de jugadores uruguayos que llegan dispuestos a colocar el nombre de su nación en lo más alto. En Rusia, tendrán su primera oportunidad.

 

Con una madurez impropia de un jugador de 23 años, Giménez se presume como un jugador fundamental en Uruguay. / defensacentral.com