El mundo del futbol se encuentra ante el nacimiento de una estrella, pero no una cualquiera. Han Kwang-song, el joven delantero del Cagliari, empieza a deslumbrar en la Serie A. Nacido en Pyongyang en 1998, se ha convertido en el primer norcoreano, no solo en jugar en la liga italiana, sino en anotar. Un ‘9’ clásico con mucha pegada y desbordes constantes, todo un quebradero de cabeza para las férreas zagas italianas. Sus recientes proezas han levantado el interés de grandes equipos europeos como el Liverpool, el Tottenham o la Juve, siendo este último el que más insiste en hacerse con él.

 

Pero, en primer lugar, ¿cómo se explica la presencia de un jugador norcoreano fuera de las fronteras del propio país? El conocido hermetismo de Corea del Norte impide que sus futbolistas transciendan en competiciones europeas. Fue Hong Yong-jo el primero en fichar por un equipo extranjero en 2007. Tras una breve estancia en Serbia y Rusia, siempre acompañado de un agente del servicio secreto, volvió al país tres años más tarde sin un visible reconocimiento internacional. Otros pocos han seguido sus pasos con resultados similares

 

El caso de Han Kwang-son parece ser una rareza. Su unión al filial del Cagliari en 2015 se produjo en parte gracias al político italiano Antonio Razzi (Forza Italia) y su buena relación con el régimen de Kim Jong-un. Primeramente, el joven recaló en la ISM Academy de Perugia, una escuela de futbol que, al igual que la Fundación Marcet en Barcelona, se nutre de jugadores asiáticos y, en particular, de norcoreanos. Una vez cumplidos los 18 años firmó su primer contrato profesional con el conjunto rossoblu.  

 

La Juventus es uno de los clubes interesados en el norcoreano

 

Y, un 2 de abril de 2017, debutó con victoria ante el Palermo, convirtiéndose en el primer norcoreano en hacerlo en la Serie A. La jornada siguiente rompería otro récord para su país. Ya en el descuento, recibió un centro que cabeceó al fondo de la red, ante nada más y nada menos que Joe Hart (Torino). Todo ello le valió una extensión del contrato hasta 2022. Aun así, Han fue cedido al Perugia de la Serie B en busca de minutos. Su debut en liga no pudo ser mejor: un hat trick ante el Virtus Entella. En febrero de este año, ya estaba de vuelta en Cagliari.

 

Sin embargo, no parece que el posible traspaso a la Juventus de Turín se vaya a producir en el futuro más cercano. Hay constancia de que el gobierno de Pyongyang es propietario del 80% del salario de sus trabajadores en el extranjero. De completarse un gran fichaje, sólo se contribuiría al financiamiento del régimen dictatorial y al favorecimiento de su imagen a nivel mundial. El problema burocrático y político podría perjudicar el futuro de un joven jugador que brilla con luz propia.