El pasado sábado, en la pista central del Barcelona Open Banc Sabadell, un jovencísimo tenista griego se rebozaba en la arena condal después de vencer con claridad a Pablo Carreño, una de las esperanzas españolas para el futuro tenístico que está obligar a recoger el relevo de los Nadal y compañía. Con el triunfo, Stefanos Tsitsipas alcanzaba su primera final ATP y se preparaba para recibir al mejor tenista en tierra batida de la historia en la final, Rafael Nadal.

 

El desenlace del Godó fue más fugaz de lo que se esperaba, con un Nadal feroz e implacable, que no quiso esperar a que el cielo amenazador derramase ni una sola gota, y machacó a Tsitsipas en menos de una hora y veinte minutos. El griego no tuvo opción alguna en la final, aunque su paso por Barcelona será recordado, sin duda, por su magnífica andadura en la competición, dejando por el camino a tenistas como Albert Ramos (11) o, sobre todo, a Dominic Thiem (7), al que pulverizó en cuartos de final.

 

“Mi error fue ver a Nadal como una leyenda y no como un rival.”

 

El futuro de Tsitsipas es más que prometedor. De hecho, en su país ya ha hecho historia, ya que ningún griego había alcanzado una final de ATP en más de 45 años. Sus más de 1,90 metros hacen de él un rival incómodo para cualquier tenista, con un muy bien drive y el revés a una mano que tan complicado es de ver en el circuito mundial.

 

Tsitsipas en la semifinal contra Pablo Carreño en Barcelona / RTVE

 

El joven inició la semana en el puesto 63 del ránking y la acaba a las puertas del 40, cuando el objetivo que se había marcado para finales de año era llegar a estar entre los 50 mejores. El griego, de madre rusa y exjugadora profesional defendiendo a la URSS, entrena en la localidad francesa de Biot, donde es su padre quien dirige su carrera deportiva.

 

De hecho, fue el progenitor quien le salvó la vida hace un par de años, cuando las olas del mediterráneo, envalentonadas por un fuerte vendaval, lo arrastraron mar adentro, imposibilitando el retorno a la orilla. Solo el padre pudo rescatarlo de una muerte segura, agarrándose a una roca que había en el agua para devolver, posteriormente, la vida a su hijo.

 

El heleno fue claramente superado por Nadal en la final del Conde de Godó / Álex Caparrós- Getty Images

 

Hincha del Olympiacos e idólatra de Roger Federer, con quien se podría cruzar si continua con esta magnífica dinámica, ha derrotado este año a siete top50 y ha llegado, sin contar Barcelona, a cuartos en Qatar (perdió, precisamente, contra Thiem) y Dubai (donde no pudo hacer nada para vencer a Malek Jaziri).

 

Gran futuro el que pronostican los expertos para la raqueta griega, aunque el presente ya parece suyo. Tsitsipas viaja esta semana a Estoril, donde le espera en primera ronda el conquense Pablo Andújar. Otro reto para confirmar su buen estado de forma y seguir presentando su candidatura para dominar el futuro panorama del tenis internacional.