Parecía irrepetible volver a coincidir con una generación como la del FC Barcelona B en la temporada 2009-2010 con los Thiago, Sergi Roberto, Bartra, Montoya, Nolito… y entrenados por un principiante Luis Enrique. Nada más lejos de la realidad. Aunque la calidad de ese conjunto se define en palabras mayores, el Infantil A que se está gestando en ‘La Masia’ empieza a mostrar similitudes con un filial que marcó una época en la categoría de plata. Una nueva hornada en la cantera culé, compuesto genéticamente por el ADN Barça, que ya ha firmado triunfos memorables como el de la final del MIC 2016.

 

Aunque, precisamente, los jóvenes infantiles se bañaron en plata la pasada Semana Santa en una disputada final frente al otro equipo de la ciudad condal, las muestras de calidad que ha ofrecido, en especial, el mediocampo azulgrana requieren un seguimiento próximo en los siguientes años. La línea de 3 clásica del ‘modelo Barça’ en este Infantil A está formada por Adrià Capdevila, quien merece un párrafo exclusivo, Aleix Garrido y Pablo Páez, Gavi para los amigos. Estos tres jugadores mantienen viva la esencia del Barça, ejecutando control y posesión para explicar un sinfín de conceptos.

 

Aleix Garrido y Adriá Capdevila en cateogría Alevín / Barça TV

 

Adrià Capdevila, dorsal 6 y no puede ser casualidad. Las comparaciones con una leyenda azulgrana como es Xavi Hernández pueden llevar a confusión, pero cuando los gestos, movimientos, la lectura del juego, la distribución del balón vislumbran una sombra parecida a la de Xavi a los pies de un futbolista de 12 años, hay que poner un ojo o dos en la progresión de este chaval. Ejerciendo de timón en la salida de balón, Capdevila es el inicio a toda posesión azulgrana, quien dota de sentido a la jugada y ofrece movimientos que fomentan a la generación de espacios. El ‘6’ ya acumula premios individuales al mejor jugador en torneos como ‘LaLiga Promises’ o el mismo ‘MIC’. En definitiva, un privilegiado que ha asimilado los valores del ‘cruyffismo’ por encima de todas las expectativas.

 

Aunque todo gran futbolista se complementa con otro gran jugador a su lado. Este es Aleix Garrido, su mejor socio en la salida de balón. Nacido en Campdevánol, en la comarca de El Ripollés, y criado en ‘La Masia’ desde la categoría pre-benjamín, este interior diestro destaca por sus ofrecimientos en la salida de balón y su alta participación en el juego. Fiel al estilo azulgrana, Garrido está dotado tácticamente y no se complica, ofreciendo pases precisos con ventaja gracias a su agilidad mental. Con el dorsal 8, tampoco debe ser casualidad, se ha erigido como uno de los pilares de esta generación.

 

Pablo Páez “Gavi” fue el último en unirse a esta talentosa terna / La Liga Promises

 

El último en aterrizar en este mediocampo de ensueño ha sido Pablo Páez. Procedente de la cantera del Real Betis, una caladera de talentos para ‘La Masia’, Páez llegó en 2015 a Barcelona para continuar su formación en el alevín azulgrana. Dos años le han bastado para adaptarse al juego culé y congeniar con sus compañeros en la medular. La calidad de Gavi se explicita con el gol que significó el 2-0 en la semifinal de ‘LaLiga Promises’ frente al Real Madrid, burlando la defensa merengue como si fuera Leo Messi, con el que comparte dorsal y, en unos años lo veremos, calidad.

 

Pero no todo es un cuento de hadas para este FC Barcelona que viene. Muy cerca tienen a su archienemigo, el RCD Espanyol, que también encuentra en su Infantil A una de sus mejores generaciones en la cantera perica. Flamante ganador del MIC 2018 con un solitario gol de Ángel Alarcón, un quebradero de cabeza para el conjunto azulgrana y mejor jugador de la final, el RCD Espanyol atesora jóvenes futbolistas con una inmensa calidad como el portero Oriol Ciurans, que evitó dos goles cantados del Barça, o el delantero Sergio Sandoval, que sumó 12 goles a lo largo del torneo. Barcelona reúne a los jugadores del futuro que, muy probablemente, se vuelvan a ver las caras ya en Primera División.