En ‘La Fábrica’ se modelan y se pulen los mirlos que anhelan vestirse de blanco en una tarde de domingo ante 80.000 espectadores. Durante la etapa formativa se les inculcan los conceptos futbolísticos y los valores que representan al Real Madrid. Y sin ninguna duda, la capacidad competitiva es congénita a la filosofía que se imparte en Valdebebas. Sin embargo, este afán para lograr los mejores resultados posibles puede resultar en ciertas ocasiones pírrico. ¿El causante? La falta de contendientes que sepan mantener el equilibrio ante el vértigo que supone jugar contra los blancos.

 

Es por este motivo que una vez los jóvenes futbolistas deben dar el paso del Castilla al primer equipo, en muchas ocasiones, no están suficientemente curtidos para competir en la élite. Este es un hecho que a menudo se olvida, pero que es inexorable: promover del filial de un equipo como el Barcelona o el Madrid al conjunto sénior supone un salto mayúsculo. Dejando a un lado las excepciones existentes, cuando brillantes capacidades técnicas o tácticas constituyen una catapulta, en la mayoría de los casos es necesario un paso previo.

 

Este paso suele materializarse en forma de cesión. Existen entidades que han elaborado verdaderas estructuras arquitectónicas para que los jugadores de sus academias encuentren minutos en otros equipos. Es el caso del Chelsea, que mantiene convenios con distintos clubes de toda Europa. Otros conjuntos, sin hacer uso de la diplomacia, han encontrado enclaves talismán para que sus futbolistas progresen. En Alemania, entre cerveza y…más cerveza, el Real Madrid ha establecido su particular centro de operaciones. La Bundesliga se ha convertido en la competición que los ‘merengues’ utilizan para que los mirlos cojan callo y se den de bruces con la arisca realidad. Ningún lugar mejor para sentir el frío que hace fuera de la Ciudad Deportiva.

 

Carvajal recaló en la Bundesliga de la mano del Bayer Leverkusen. / Diario AS

 

La senda la descubrió Dani Carvajal en 2012, cuando el Madrid y el Bayer Leverkusen alcanzaron un acuerdo para la cesión del jugador de Leganés. Cuando el lateral volvió del club de las aspirinas, en Valdebebas comprendieron que este tipo de operaciones eran lo mejor que podían hacer. Carvajal se convirtió en un jugador totalmente distinto al que abandonó la capital española. Si bien ya era un futbolista duro, con buenas dotes en términos defensivos y con recorrido, en Alemania explotó muchas otras cualidades desconocidas hasta la fecha. Liderazgo, madurez, entrega y oficio, nada que se pueda aprender entre los muros de una academia. Porque no es lo mismo jugar al lado de compañeros de 18 años que pelear junto a emblemas como Simon Rolfes o Stefan Kiessling.

 

Carvajal se convirtió en uno de los baluartes de la zaga defensiva de los alemanes. En 36 encuentros repartió 7 asistencias y transformó un gol. Pero, más allá de guarismos y logros numéricos, sentó un precedente en las oficinas madridistas. Su actuación propició que unos años más tarde, en 2016, cuando Jesús Vallejo rubricó la firma que concretaba su vinculación con el Madrid, la primera opción fuese cederlo a un club de la Bundesliga. El Eintracht de Frankfurt consiguió unir al defensor criado en la cantera del Zaragoza a su disciplina por una temporada y desde el primer momento fue un jugador crucial en los planes del cuerpo técnico. La responsabilidad que Vallejo asumió teniendo en cuenta su tremenda juventud asombró a germanos y españoles.

 

Jesús Vallejo defendió los colores del Eintracht de Frankfurt en la temporada 2016-2017. / El Horizonte

 

Con dos precedentes tan fructuosos, no es de extrañar que Achraf haya recalado este verano en el Borussia Dortmund. El futbolista internacional por Marruecos defenderá durante dos temporadas los colores del club amarillo. El nuevo entrenador del Borussia, Lucien Favre, no confía en Passlack, que se ha ido cedido al Norwich City, y la edad empieza a aquejar al mítico lateral derecho polaco, Lukazs Piszczek. Así, parece existir una brecha para que el lateral cedido por el Madrid pueda explotar todo su potencial de la mano del entrenador francés.

 

Achraf tiene espejos en los que mirarse. Si emprende los mismos derroteros que llevaron a Carvajal y Vallejo a conseguir una plaza en el Madrid, su futuro en club blanco puede ser una realidad. No obstante, el éxito no es el único camino, y la ‘mili’ alemana no siempre asegura pisar el césped del Bernabéu a la postre. A veces, salir significa no volver nunca. Adam Szalai, Joselu, Omar Mascarell o Philipp Lienhart son ejemplos de ello. Los dos primeros decidieron labrarse su propio camino con parada inicial en tierras bávaras; Mascarell ha seguido vinculado al Madrid hasta esta temporada, cuando ha fichado por el Schalke 04 tras grandes temporadas en la Budnesliga; y Lienhart se fue al Friburgo para no volver. El club alemán ejerció la opción de compra que incluía su cesión.

 

Achraf luciendo la camiseta del Borussia Dortmund / BVB

 

A otros los acompaña más la suerte. Pasan sin pena ni gloria por los abarrotados campos alemanes, pero, aun así, consiguen un billete de vuelta a España. Borja Mayoral enfiló rumbo al Wolsburgo en 2016 y no consiguió brillar vestido de blanco y verde. Terminó la temporada con la pobre cifra de 2 goles en 19 partidos. Pero, sea por lo que sea y sin querer elucubrar, disputó esta última temporada como suplente de Benzema en el Real Madrid. Aunque sus minutos bajo las órdenes de Zidanes han sido muy escasos y la vuelta de Raúl de Tomás podría significar su salida.

 

Éxitos, fracasos. Éxitos y fracasos relativos. El fútbol, como la vida, son vicisitudes. Sin embargo, el Madrid parece haber encontrado en Alemania, en la Bundesliga, un paraje idílico para ensuciar la piel de los perfectos, pero a la vez poco versados, futbolistas que surgen de ‘La Fábrica’. Un paraje que, a diferencia de lo descrito en la literatura clásica, está lejos de ser un locus amoenus.

 

Fotografía de portada: bvb.de / Bundesliga