Kik Pierie: el regreso del elemento motriz
7.6Nota Final
Posicionamiento8.4
Dominio aéreo8.6
Salida de balón7.8
Tackles6.6
Duelos individuales6.4
Coberturas7.9
Velocidad en transición defensiva5.8
Toma de decisiones7.7
Lideraje8.8
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Holanda maravilló a presentes y televidentes cuando en el mundial de 1974 celebrado en Alemania decidió que la mejor manera de jugar al fútbol era, precisamente, utilizando el césped. El concilio Johan Cruyff-Rinus Michels deliberó que, el balón, al pasto. Tal vez en 

Kik Pierie nació el año 2000, mide 1,85 m y milita en el Heerenveen.
deferencia a la fisonomía de los Países Bajos. En este contexto, con el balón gravitando en el campo, empezaron a brillar con luz propia -anaranjada- los jugadores que utilizan mocasines en lugar de botas con tacos. Johan como estandarte, centro neurálgico y prototipo, pero acompañado de una retahíla de apellidos ilustres que entablaron amistad con el esférico. Marco Van Basten, Dennis Bergkamp, Clarence Seedorf o Neeskens, Resenbrink y Johnny Rep si echamos la vista más atrás.

Holanda fue e intenta seguir siendo Cruyff. Evoca su figura cambiando la nomenclatura del estadio del Ajax y concibe el ‘14’ como el ‘10’. Los Robben, Sneijder, Van Persie y compañía fueron los últimos que mantuvieron incandescente ese aroma a peloteros que se empezó a respirar en Ámsterdam allí por los 70. Ocurre, sin embargo, que, con la vista siempre fijada en la vanguardia, el combinado naranja y sus feligreses olvidaron que el campo está divido en dos partes, no en una. El tiempo pareció desdibujar esa parte de la doctrina que indicaba la importancia de la zaga. Cruyff tuvo un sostén en Krol. Marco van Basten se cimentó en Ronald Koeman. Aunque la praxis a veces indujera a pensar en lo contrario, la teoría siempre ha sido clara. Se construye comenzando por los pilares hasta llegar al gol. Es la génesis del proceso de elaboración y refinación que necesita cualquier tanto que se consiga mediante el estilo que convirtió a Holanda en potencia.

Aun así, la escuela holandesa siguió empleando el mismo patrón para sus centrales en lo que a características físicas se refiere. La altura, la potencia y el dominio aéreo han sido el denominador común entre todas las generaciones. Sí se perdió, en cambio, el componente técnico. Fueron desapareciendo los centrales con pies de plomo en aras de portentos fiables que permitían volcar todo el juego ofensivo en los laterales. Vlaar, Heitinga o Mathijsen fueron algunos de los abanderados de este corriente que, poco a poco, empieza a diluirse. Una nueva camada de centrales de un perfil bastante distinto empieza a cogerles el relevo. Encabeza la regeneración Matthijs de Ligt, quien a pesar de sus 188 centímetros domina perfectamente los mecanismos de la salida de balón que practica un Ajax siempre dispuesto a conocer el césped antes que el aire.

Pero el joven central es solo el botón de la muestra. En el Abe Lenstra Stadion, en Heerenveen, disputa sus partidos como local Kik Pierie. Nacido el 20 de julio del año 2000, es el otro gran nombre de la nueva escuela. Mide 1,85 cm, pero eso no le impide deslumbrar con una pierna izquierda exquisita que tanto esgrime para brindar balones largos como para servir pases cortos. Debutó el curso pasado y con tan solo 17 años se asentó en el eje defensivo del club blanquiazul, formando una sólida pareja con Daniel Høegh. No es un jugador excesivamente rápido ni correctivo, sino que suple estas carencias con una capacidad de posicionamiento que le convierte en un central muy versátil. Es decir, por su constitución y su jerarquía en las contiendas aéreas puede actuar en una defensa retrasada que defienda en el área, pero, al mismo tiempo, también es capaz de jugar con las líneas más avanzadas con constantes transiciones defensivas.

De hecho, es en esta tesitura donde más se ha desenvuelto desde que hizo su primera aparición en la Eredivisie. Debutó en un contexto complicado para un central de tan solo 17 años. Jurgen Streppel, a la sazón entrenador del Heerenveen, abogaba por una presión tras perdida muy intensa que situaba al equipo en cotas muy avanzadas del campo. Fue una de las principales bazas tácticas del cuadro, pero cuando la ejecución de la presión fallaba, los centrales quedaban completamente expuestos. Le sirvió a Pierie esta situación para demostrar su amplio espectro de registros. Capaz de evitar correr desesperado hacia atrás gracias a una gran lectura de las posibles situaciones de juego, y muy inteligente llevando a cabo las coberturas cuando el conjunto ya estaba replegado. Pese a que es capaz de defender en espacios abiertos, cuando el entorno le arropa es prácticamente infranqueable.

Conjuga, pues, sus dotes con el balón, su comprensión del juego y su capacidad física, en la que confía ciegamente. En determinadas ocasiones incluso con demasía. Su exuberante físico le resulta contraproducente en ciertas ocasiones. Confiado en que es superior a su rival en el enfrentamiento directo, es tendente a seguir a su marca para rebasarle el balón, exponiéndose y exponiendo a sus compañeros cuando lo hace. Es común verle más adelantado que el resto de los defensores para intentar cortar el balón en el limbo entre el área y el círculo central. Obliga así a uno de los mediocampistas o al lateral a ocupar el vacío que deja a sus espaldas y la precisa estructura defensiva que muestra el Heerenveen cuando cierra filas se convierte en un galimatías. Por suerte para el inexperimentado central, este es un defecto que se puede enmendar con aprendizaje táctico.

Esto no significa que sea un jugador vehemente, ni mucho menos, pero a veces el aplomo que suele mostrar se ve superado por el ímpetu propio de la juventud. Esta puede ser una de las causas por las que su nuevo entrenador, Jan Olde Riekerink, ha decidido escorarle a la banda en esta nueva campaña. El ex preparador del Ajax o el Galatasaray lo ha colocado en la demarcación de lateral izquierdo. Ha situado su costado a Dave Bulthuis, un versado central alemán que cumple con el rol de escudero: cubre a Pierie cuando se proyecta en ataque y le exime de gran parte de las responsabilidades defensivas que tenía con Streppel. Este apoyo posicional libera al pueril zaguero, que desde que se enfundó la camiseta del Heerenveen mostró una indómita necesidad de explorar rincones más avanzados del campo. Con el balón no era extraño verle superar líneas con la conducción, y al quite nunca se amilanaba cuando debía acercarse a la divisoria.

En tan solo 5 jornadas ligueras ha mostrado una clara evolución y mejora en su nueva función. Empezó más receloso, más remolón, sin descubrirse demasiado en posiciones avanzadas. Aún con la inercia de ejercer como central, mantenía bastante la posición y sus tareas ofensivas se limitaban a la iniciación de la jugada. El encuentro ante el Feyenoord, en la tercera jornada, supuso el punto de inflexión. Mantuvo el empeño en ser el primer constructor del ataque del equipo, pero apareció de forma constante en tres cuartos de campo, tejiendo sociedades con Zeneli y Lammers. Sigue siendo él quien, con actitud proactiva, recibe el balón en su área para romper líneas con su conducción o con su atinado desplazamiento, pero posteriormente delega su espacio defensivo a Bulthuis y se incorpora a la acometida de su equipo.

Riekerink es consciente del ingente potencial de su joven pupilo y parece que con sus permutas posicionales busca potenciar su figura. Empezó jugando Mihajlovic como extremo izquierdo, siempre pegado a la cal y con la intención de bailar un belicoso tango con su marcador. Su presencia limitaba la irrupción en ataque de Pierie, porque sus funciones se solapaban. Habida cuenta de esta situación, el técnico decidió situar a Zeneli por el flanco izquierdo y a Mihajlovic por el opuesto. Zeneli es un extremo mucho menos canónico. Pese a que también es muy vertical, tiene a asociarse con quienes le envuelven y se interna en el entramado defensivo rival por posiciones más centradas. En definitiva, es más móvil y libera una banda que Pierie puede ocupar sin miedo a encontrarse con un escollo que viste su misma camiseta.

Precisamente ante el Feyenoord, el prematuro defensor inauguró sus registros goleadores y brindó otro gol en bandeja. Tras cinco citas, suma un tanto y dos asistencias. Es el máximo asistente del equipo, prueba de su ambivalencia y su capacidad de adaptación a coyunturas distintas. El encuentro ante el elenco en el que sigue perforando redes Van Persie concluyó con 3-5 a favor de los de Rotterdam. Fue un choque vertiginoso, en el que el Heerenveen decidió no someterse al estilo del rival y mantuvo su intensa presión. No parece que los planes de la pizarra de Riekerink vayan a cambiar. Por lo pronto, Pierie deberá seguir mostrando sus extensas cualidades y las distintas alternativas que ofrece. Deberá seguir refrendando el interés de varios transatlánticos europeos -empezando por el siempre atento Ajax- en su capacidad física y técnica.