Decía el histórico lateral del Manchester United, Gary Neville, que esperaba no tener que probar nunca el agrio sabor del descenso, compuesto “por el miedo y el temor”. Probablemente, Werick Maciel -ni ninguno de sus compañeros-  no esperaba darse de bruces con esas sensaciones cuando decidió decir sí a vestir la elástica de la Damm. Sin embargo, la incapacidad para reaccionar acabó sentenciando a los cerveceros. Un jarro de agua muy fría para una institución que lleva décadas catapultando hacia la élite a jóvenes futbolistas.

 

Habiendo conocido las entrañas de grandes clubes como el FC Barcelona o el Girona, ¿por qué crees que la Damm es considerado un club tan especial?

Creo que la Damm es considerado un club especial por la forma que tienen de trabajar y el historial de la entidad. Debido a eso, es un club bonito que te cuida muy bien. Llega hasta juvenil y no tiene amateur, pero es un sitio donde puedes crecer futbolística y personalmente, te enseñan de todo y nunca te falta de nada. Creo que después de Barça, Espanyol y Girona es, junto al Cornellá, de los mejores equipos de Catalunya.

 

¿Qué supone, pues, para un club con la entidad de la Damm descender de la máxima categoría teniendo en cuenta que solo abarcan fútbol formativo?

Es una pena que la Damm baje de categoría. Es una tristeza muy grande para la gente tan profesional que ha trabajado ahí durante tantos años, es una pena para todos ellos. Como jugador asumo el cargo y las derrotas que hemos tenido este año, y esto quedará marcado para nuestro futuro, pero también quedará marcado como futuro del club. Creo que aprenderán de estos errores, igual que nosotros. Es triste, porque al final acabas siendo tú el que estás jugando y no te sienta nada bien.

 

Me refiero a nivel deportivo.

Creo que esto va a suponer dificultades durante el año, así como también en pretemporada, porque todos los equipos van a bajar una categoría. Por lo tanto, se va a tener que formar un equipo muy compacto y fuerte para volver a subirlo a División de Honor. Pero creo que la Damm, con el historial que tiene, lo va a subir sin duda y van a hacer un equipo bueno. No tengo duda que el siguiente año estarán en División de Honor.

 

¿En qué momento os disteis cuenta de que iba a ser un año largo y complicado?

No hay un momento clave durante la temporada en el que pensamos que iba a ser complicado y difícil, porque era una cosa que arrastramos desde el principio. Cogimos la racha negativa y no supimos reconvertir la situación. No supimos trabajar como grupo, no supimos trabajar compactos. Creo que el equipo estaba un poco hundido al principio, pero cuando te ocurren cosas así lo que tienes que hacer es trabajar más, ser más exigente contigo mismo y con el grupo, y creo que estas cosas no se dieron. Hay derrotas que más para delante eran difíciles de asumir y con la racha que llevábamos sabíamos que sería complicado salvar la categoría. No hay una fecha concreta, pero hay partidos que marcaron el descenso definitivo.

 

“Cogimos la racha negativa y no supimos reconvertir la situación”

 

 

A finales de enero se anunció que Roger García Junyent sería sustituido por Francesc Bosch como entrenador del equipo. ¿Cómo sentó esa decisión en el vestuario?

 Cuando se anunció el cese de Roger García fue una pena para mí y para el equipo. Sabíamos que a lo mejor sería la decisión correcta, pero al final tampoco fue así, porque al fin y al cabo no supimos reconvertir la situación con Francesc tampoco. Te queda esa espina de pensar que a lo mejor si hubiese acabado el año Roger lo hubiéramos salvado. O también te crea la duda de pensar que a lo mejor si Francesc hubiese estado desde el principio no habríamos descendido. Un cúmulo de cosas que no sabes y que son preguntas que no vas a poder responderte nunca. Pero bueno, el vestuario se lo tomó bien, como una prueba de intentarlo una vez más. Creo que quedaban 10 jornadas cuando llegó Francesc y la gente estaba animada y convencida de que se podía sacar adelante. Al final, cuando se cambia de entrenador lo que tienes que hacer es trabajar más porque no sabes cómo va a ser ni su manera de trabajar. Y la verdad es que hizo cambios y fue positivo para el equipo, aunque al final no llegasen los resultados. El equipo mejoró un poco, estaba más compacto, con las líneas más juntas y una presión más agresiva.

 

La derrota de la Damm ante el Nástic de Manresa certificó el descenso de los de la estrella.

 

¿Qué errores crees que se cometieron en materia de planificación para que un equipo como la Damm no fuese capaz de mantener la categoría?

Creo que son varios errores durante el año. El club y nosotros aprenderemos de esto, pero que son varias cosas que no se hicieron bien durante el año y el club lo sabe. La gente que está alrededor sabe que no ha sido un año en el que se hizo una buena planificación, no se trabajó muy bien y al final lo acabas pagando. Creo que es una lástima, como he dicho muchas veces, pero se reflejó en los partidos de cada fin de semana en los que no sacábamos resultados.

 

¿Qué partidos fueron clave para que se materializara el descenso?

Creo que los partidos claves que acabaron siendo decisivos para el descenso fueron el de Bellvitge, donde perdimos 2-1; el de San Francisco, en el que haces un partidazo y acabas palmando 0-2; y finalmente el del Nástic de Manresa en su campo, que fue una batalla de la que no nos pudimos marchar con la victoria. Fueron estos tres partidos los que marcaron el descenso en la segunda vuelta. Hay encuentros también en el que el arbitraje y los campos no nos han acompañado, pero al final acabas analizándolo todo y ves que no son excusas, porque es futbol y hay que pelear todos los minutos. El futbol es así y hay que asumir la realidad.

 

“Son varias cosas que no se hicieron bien durante el año y el club lo sabe”

 

¿Y ahora qué?  

Ahora en la Damm ya están trabajando y planificando todo lo que viene a ser la temporada que viene para mejorar y tener juveniles fuertes que puedan subir el año que viene. Lo que quieren ahora es hacer un buen año en Liga Nacional para poder subir y volver a estar en División de Honor.

 

A nivel individual, ¿qué te llevas de tu paso por la Damm?

Me llevo un año increíble en un sitio estupendo. Creo que la Damm te facilita las cosas, es un lugar donde te tratan muy bien y te sientes importante dentro y fuera del campo. Te hacen sentir como en casa, cuidan detalle a detalle y son gente muy profesional. Hemos ido a hoteles increíbles este año, la verdad es que te cuidan de maravilla. A nivel individual creo que he trabajado muy bien, he estado a un nivel muy alto durante casi todo el año, aunque no siempre se pueda estar al máximo. He hecho las cosas bien, aportando goles y disputando prácticamente todos los partidos de titulares desde que llegue en la cuarta jornada. No tengo ninguna queja y solo tengo palabras de agradecimiento a este grupo.

 

¿Consideras que el hecho de haber descendido puede afectar al futuro de vuestras carreras?

No sé si va a repercutir en nuestro futuro y en nuestra carrera, pero si creo que va a quedar marcado para la gente que te quiera fichar o para los ojeadores que vienen a cada partido. Al final es un cúmulo de malos partidos y malas rachas que tú no deseas, pero la realidad es la realidad. No creo que sea una cosa definitiva de cara al futuro, pero si puede repercutir bastante.

 

“Creo que he trabajado muy bien, he estado a nivel muy alto durante casi todo el año”

 

¿Ha disminuido el interés sobre tu persona a causa del descenso?

No, pienso que la persona que esta mirando el partido lo que le interesa es el jugador, independientemente de las circunstancias del equipo. Cómo se ubica el jugador, con qué actitud juega, con qué interés…creo que los clubes han estado atentos, a pesar del contexto, porque he disputado casi todos los minutos.