¿Es posible esquiar sin piernas? Jeroen Kampschreur (19 años), nació sin ambas tibias, y por ello fue amputado de las dos piernas por encima de las rodillas. Pero eso no le impidió subirse a un monoski y deslizarse por la nieve des de bien pequeño. Además, en su primera temporada en la élite ya ha sido campeón del mundo y campeón Paralímpico en los Juegos de PyeongChang.

 

El monoski es la silla adaptada que utiliza Jeroen y el resto de esquiadores en silla. Con ella esquían sentados y es el tronco superior el que controla el esquí, gracias a los llamados estabilizadores, que serían los equivalentes a los palos, con la diferencia de que se agarran a los brazos igual que unas muletas y que en la punta cuentan con una pequeña espátula que permite deslizar los estabilizadores por la nieve. El monoski además cuenta en la parte inferior con un amortiguador.

 

Los Juegos Olímpicos nos muestran hasta dónde es capaz de llegar el cuerpo humano. Los Juegos Paralímpicos nos muestran hasta dónde es capaz de llegar la mente humana. Y en un deporte de riesgo tan apasionante como el esquí, esta frase es casi dogmática. Además, una nueva generación de jóvenes esquiadores llama con fuerza a las puertas del Olimpo paralímpico. Y Jeroen es uno de ellos, ha llegado para hacer historia.

 

Jeroen Kampschreur descendiendo con el monoski / TeamNL

 

De hecho, ya ha hecho historia en su primera temporada en copa del mundo y Juegos Paralímpicos. Ha sido el primer esquiador neerlandés en llevarse el oro en competición internacional paralímpica, y por supuesto también en los Juegos, apenas siendo mayor de edad. Logró en copa del mundo el oro en gigante, eslalon y súper combinada. Esta última prueba también la ganó en los Juegos.

 

El pasado mes de marzo compitió en sus primeros Juegos en Corea del Sur. Allí viajó como uno de los favoritos en el cómputo general pero sobre todo en las pruebas de gigante, eslalon y súper combinada. No obstante, los Juegos siempre imponen, y más si tienes 19 años. Y en la primera prueba, el descenso, la de más velocidad, se cayó y vio cómo se escapaba la primera medalla.

 

En la segunda prueba, el súper gigante, acabó en la séptima plaza, un resultado muy bueno para cualquier debutante, pero insuficiente para un ambicioso Jeroen. Así que en la siguiente prueba, la súper combinada, logró el oro, el primero de probablemente muchos, y lo celebró como el atleta Usain Bolt, gesto que celebró el propio Bolt en su perfil de Instagram.

 

I did the @usainbolt move at medal plaza💪🥇 Usain, I’ll send you my adress😎🍾

Una publicación compartida de Jeroen Kampschreur (@jeroenkampschreur) el

En las dos últimas pruebas, gigante y eslalon, volvió a caerse y no las terminó, acusando el exceso de ímpetu, teniendo en cuenta que es un esquiador muy técnico pero también fuerte y explosivo. De todos modos, estas cualidades hacen que Jeroen ya sea uno de los mejores a pesar de su juventud. Tiene un gran dominio de la línea, sobre todo en eslalon y gigante, su forma de atacar y encarar cada puerta es demoledora.

 

El joven esquiador también compitió anteriormente en básquet en silla de ruedas, y llegó a representar a los Países Bajos en categorías inferiores, hasta que se centró por completo en el esquí. Además, es uno de los embajadores de la Fundación Johan Cruyff, que promueve el deporte entre niños con alguna discapacidad. Y es que Jeroen es un ejemplo para todos esos niños que pueden ver a través de él que sí que pueden, que no hay nada que les impida hacer lo que más les guste.

 

Sí, es posible. Es posible esquiar sin piernas. Esta es la grandeza del deporte paralímpico. El espíritu de superación de sus deportistas, que demuestran que por muchas limitaciones que tengan, no tienen ningún límite. Y si el lector cree tras leer esto que hay cualquier cosa que no puede hacer, que recuerde a Jeroen, y recordará que a partir de ahora el “no puedo” está prohibido.