Sobre las 17.15 de la tarde, el eslovaco Peter Sagan, triple campeón del mundo, levantaba los brazos triunfante en el mítico y legendario velódromo de Roubaix. Tras casi seis horas de sufrimiento, los corredores, exhaustos, iban llegando con cuentagotas a meta, después de finalizar una de las carreras más maravillosas y épicas del calendario ciclista.

 

Sin embargo, lejos de la fiesta y las alegrías de todos los héroes que consiguieron realizar los más de 250 kms que separaban Paris de Roubaix, hubo uno que se debatía entre la vida y la muerte después de sufrir un infarto en plena competición. Pasadas las 22 de la noche, se confirmó la muerte de Michael Goolaerts.

 

En el segundo tramo de adoquín (de los 29 que tenían que afrontar los corredores), el de Briastre, a los 100kms de carrera, el joven belga de 23 años yacía inconsciente en la cuneta cuando una cámara de televisión advertía su presencia. Las unidades médicas llegaron al momento y fue atendido con un desfibrilador por un aparente paro cardíaco.

 

Michael Goolaerts sufrió un paro cardíaco mientras disputaba la París-Roubaix /arysports.tv

 

Rápidamente fue evacuado en un helicóptero hasta un hospital de Lille, donde pasó toda la tarde en estado crítico rodeado de sus familiares. Allí se confirmó que había sufrido un paro cardiorrespiratorio y que su suerte corría serio peligro. Desgraciadamente, pasadas las diez y media de la noche, la muerte del corredor se anunciaba a través de un comunicado del propio equipo, el Veranda’s Willem.

 

Goolaerts, nacido en julio de 1994, había pasado toda su carrera en conjuntos belgas. En 2013 pasó a formar parte del Veranda’s Willem, para después militar en el equipo sub23 de Lotto-Soudal. Dos años más tarde estuvo de aprendiz en el primer equipo, donde dio sus primeros pasos como profesional y logró su primera victoria. Hace dos años volvió al Veranda’s Willem, equipo que le había visto crecer con tan solo 19 años.

 

Las condolencias no se hicieron esperar. El propio ganador de la prueba, Sagan, expresó en redes sociales su más sincero pésame por la muerte del joven belga. Igual que tantos otros, como Contador, Purito Rodríguez y Alejandro Valverde, que lamentaban la fatídica noticia y enviaban todo el apoyo posible a sus familiares.

 

 

 

 

Goolaerts corría por primera vez la Paris-Roubaix. Venía para ayudar a Wout Van Aert, líder del equipo, que también se mostraba destrozado con la trágica noticia que llegó del hospital de Lille. Aún no se sabe si fue la caída la que provocó el paro cardíaco o al contrario, si fue el paro cardíaco el que causó la caída.

 

El pelotón y el mundo de ciclismo lloran el fatal destino que tuvo Michael Goolaerts. La historia de la Paris-Roubaix siempre quedará marcada por la desgraciada muerte del joven ciclista belga.