Una ola de pasión. Baloncesto dentro de sangre verdinegra. Un Pabellón Olímpico de Badalona lleno. Y una situación delicada. Unos tiempos insostenibles para la Penya. Para el Divina Seguros Joventut. Uno de los pocos equipos que siempre han militado en la máxima categoría y conquistando el título de Liga y Copa. Su Escuela de Baloncesto, creada durante la temporada 1973-1974, es una de las más eficientes canteras del baloncesto español.

 

El Club Joventut de Badalona ha sido desde sus inicios uno de los clubes pioneros en la introducción y desarrollo del baloncesto en Catalunya. Y existe la mirada del pasado. Esos tiempos donde el baloncesto vibró cuando Rudy Fernández y Ricky Rubio le pusieron el nombre y el prestigio que tiene ahora este equipo. Pau Ribas o Raül López, también claros e inolvidables ejemplos de un sólido plantel verdinegro. Una lástima que esos nombres solo constituyan los recuerdos de un pasado exitoso en Badalona.

 

Ricky Rubio, Rudy Fernández y Pau Ribas formaron parte del plantel de la Penya que conquistó la Copa del Ry en 2008.

 

Hoy en día, nada de eso. Un grupo sin su filosofía. Un conjunto sin su esencia. El ingrediente principal de esta historia, el baloncesto base. El problema, la situación tan y tan delicada donde está expuesta toda la plantilla, que lleva meses sin cobrar. El club estuvo trabajando durante meses con entidades financieras e instituciones españolas para conseguir un aval para cobrar una subvención por el baloncesto base que le permitiría ingresar 450.000 euros. Además, también está negociando nuevos acuerdos de patrocinio y ha mantenido conversaciones con tres posibles inversores para que se hagan con la propiedad del club.

 

La entidad está a punto de darse este tan necesario respiro de tesorería y centrarse únicamente en el tema deportivo. El club formado en 1930 está competiendo bien todos los partidos de la Liga Endesa, pero estos se escapan por distancias muy cortas. No obstante, el equipo ha ganado seis de las últimas siete jornadas. Y lo cierto es que ocupan la 15ª posición a falta de tres jornadas. Unos partidos donde los jugadores jóvenes que han tenido la oportunidad de degustar el dulce ambiente del Olímpico deberían aparecer en este tramo final de la temporada. Porque si no, ¿cuándo?

 

Claramente una de las señas de identidad del club es la apuesta por el trabajo de cantera. Y esa plantilla está dotada de promesas. Neno Dimitrijevic, de 20 años, ha disputado 28 partidos (uno como titular) y promedia 5,2 puntos por partido. X. López-Arostegui, el alero de 20 años ha disputado 28 partidos y promedia casi 6 puntos por partido. Simon Birgander, de 20 años, 26 jornadas con 4 puntos por partido aproximadamente. José Ignacio Nogués, de 22 años, 16 partidos con el equipo y 1 punto por partido. Y más promesas que no militan en el primer equipo como Pep Busquets, de 19 años; Joel Parra, de 18; Pol Molins, de 19 y Arturs Zagars, de 18 años, también han participado esta temporada, aunque sin brillo alguno.

 

Neno Dimitrijevic es una de las grandes perlas de la cantera de la Penya, pero hasta el momento no ha mostrado todo su potencial / David Grau – ACB Photo

 

Y es que la plantilla actual queda muy lejos de aquel 2015 cuando el equipo se clasificó para los playoffs por primera vez desde el año 2009, con un equipo liderado por jugadores formados en la cantera del club como Nacho Llovet o Albert Ventura. Demasiado lejos de convertirse de nuevo en una máquina para desarrollar promesas válidas que pueden presentarse ante un perfecto Draft de NBA.

 

Un grupo poco unido donde los jugadores jóvenes no cumplen. Y es que, el pastel verdinegro no tiene el mismo sabor si no cuaja el principal ingrediente. La cantera, este componente que antes era tan presente y que ahora parece no existir. Quizás es solo una mala etapa. Porque este club nació hace 90 años para formar estrellas, para desarrollar talento. Así que vibra el Olímpic en Badalona, que este club nació para formar estrellas, y para sobrevivir con ellas.